domingo, 17 de agosto de 2008

¿David vs Goliath? Análisis del Conflicto en Osetia del Sur.

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David ataca a Goliath.

La reciente Guerra por Osetia del Sur ha dejado en claro que la propensión a utilizar el instrumento militar como herramienta de política se está profundizando en el sistema internacional. Quedo demostrada la voluntad de Rusia, de quien no había muchas dudas, pero también la de Georgia, un Estado que de ninguna forma podría balancear a Rusia.

El mismo día que comenzaron las Olimpiadas de Beijing, Tbilisi ataco sorpresivamente objetivos en Osetia del Sur, incluyendo tropas rusas que se hallaban en la zona cumpliendo con una misión de paz de la ONU. La sorpresiva maniobra tuvo tres objetivos: la reafirmación de la soberanía de Georgia sobre Osetia del Sur, comenzar una negociación desde una posición de fuerza, para que Rusia se retire y deje de apoyar a los rebeldes osetios y por último forzar una intervención de los EE UU para asegurarse de que Rusia no pueda tomar represalias contra ellos.

Demás esta decir que la apuesta era alta, los riesgos considerables ya que era muy difícil que Rusia se quedase de brazos cruzados y efectivamente Tbilisi perdió la apuesta. Cabe entonces preguntarse porqué la diminuta Georgia se lanzó a semejante ofensiva. ¿Acaso pensó que podría correr con la suerte de David enfrentado a Goliat?

En la estrategia de Georgia pesaban las siguientes variables que justificaban la apuesta por la agresión.

La primera variable que los planificadores de Georgia tenían en cuenta es su alianza informal con los EE UU. Desde la temprana Posguerra Fría Washington considero que la independencia e integridad territorial de las nuevas republicas del Cáucaso y Asia Central era vital[1]. Esta vitalidad se fundamenta en tres motivos A) Se trata de Estados-Tapones que le impiden a Moscú tener proyección sobre el Golfo Pérsico. B) Son clave para lograr la diversificación de oleoductos, como lo representa el oleoducto BTC[2] (Baku-Tbilisi-Ceyhan) y no depender de la infraestructura de Rusia. Y, por estos motivos, C) Son potenciales candidatos a ingresar a la OTAN y la UE.

El BTC transporta crudo desde el Mar Caspio hasta el puerto turco de Ceyhan en el Mediterráneo. Fue el primer oleoducto que extraía crudo del ex espacio soviético pero que no pasaba por Rusia y representa el fin del monopolio ruso sobre los recursos energéticos del Caspio. Ya en 1997, Zbigniew Brezezinski anunciaba que las republicas de Kazajstán, Arzebaiyán y Georgia debían recibir especial atención en función de que la soberanía de estas actúa como un escudo protector para las demás nuevas republicas.
Esta especial atención se tradujo en importantes transferencias de armas, entrenamiento militar, realización de ejercicios conjuntos, ayuda económica, entre otros programas que se enmarca en una política de robustecer las capacidades militares[3].

La segunda variable con la que contaban en Tbilisi era la posibilidad de que Moscú les diera tiempo como para poder acertar un duro golpe a los rebeldes osetios y simultáneamente lograr implicar a los EE UU. Incluyendo a Washington de forma más directa en las negociaciones hubiese arrojado, como posible resultado, el despliegue de tropas estadounidense bajo algún rotulo internacional en Georgia. Si bien su número hubiese sido insignificante, su sola presencia tendría un alto valor simbólico y hubiese sido suficiente como para asegurarse que Rusia no se atrevería a tomar represalias.

El Imperio Contraataca.

La otra cara de la moneda la ofrece Rusia y analizando brevemente su estrategia de seguridad podemos explicar su comportamiento.
La estrategia de seguridad no es nueva y sigue las líneas escritas en la inmediata Posguerra Fría donde el foco del conflicto se orientaba en la extensa frontera meridional. Esta es entendida como una Frontera Turbulenta[4] que podría generar spill overs negativos para Rusia. Por lo tanto, Moscú podía arrogarse el derecho a intervenir para pacificar a sus vecinos. De esta forma, Rusia denominó a sus vecinos como el extranjero próximo dando a entender que la soberanía de los mismos era relativa frente a los intereses de seguridad de Rusia.
La novedad no es la estrategia sino la fortaleza de la misma. Dos hechos han potenciado a la estrategia rusa. En primer lugar, el fuerte crecimiento económico de la última década le ha sumados recursos al Kremlin en vez de restarle como sucedió en los 90. Según el muy occidental diario Wall Street journal : “A lo largo y ancho de Rusia, las empresas están invirtiendo miles de millones de dólares en la modernización de sus instalaciones y expansión de su capacidad. (…)Tras 7 años de crecimiento robusto (…) el PBI per cápita se ha cuadruplicado hasta alcanzar casi u$s 7000 y cerca de 20 millones de personas han salido de la pobreza[5]”. Rusia ha pagado toda su deuda con el Club de Paris, busca crear un Fondo Soberano de Riqueza para administrar sus cada vez más petrodólares y hasta especula con convertir al Rublo en una moneda de reserva. En segundo lugar, debemos considerar el nuevo contexto internacional post 11-S. Las guerras de Afganistán e Irak configuran un mundo donde el balance ofensivo-defensivo se inclina cada vez más hacia el primero. Lo que en otras palabras significa un mundo más propenso a la guerra[6].

Se desglosa de la estrategia de seguridad de Rusia la reciente intervención en el conflicto por Osetia del Sur. Los 70 000 rusos que viven en el enclave no son más que una excusa de Moscú para justificar su accionar militar. De haber sido la vida de sus conciudadanos la verdadera causa de su intervención el ataque se hubiera suscripto a Osetia del Sur únicamente. Sin embargo, la blitzkrieg rusa no se detuvo en Tsjinvali sino que emprendió una basta campaña de retaliation. En tres días, del 9 al 12 de agosto, Rusia atacó varios objetivos que tenían poca o ninguna relación tenía con Osetia. Entre estos podemos mencionar: un ataque aéreo en las gargantas de Kodori, la única región de Abjazia controlada por Tbilisi, el destrozo el puerto de Poti sobre el Mar Negro, él mismo era una infraestructura fundamental para el transporte de crudo, la imposición de un bloqueo naval y el hundimiento de un barco de misiles georgiano, el bombardeo de de un aeropuerto militar y de la ciudad de Gori, probablemente, el hecho más trágico de la guerra ya que la misma, de ninguna forma, podía ser considerara un objetivo militar.

La venganza de Serbia.

No solo en función de una estrategia de seguridad podemos explicar el conflicto de Osetia sino también desde una perspectiva político-diplomática.
El actual conflicto tuvo su raíz lejana, hace casi unos diez años, en la ex Yugoslavia. Cuando Slobodan Milosevic, presidente de Serbia, comenzó una despiadada masacre contra los albano-kosovares. Frente a este genocidio, los EE UU y la UE buscaron en el Consejo de Seguridad la sanción del Artículo VII para intervenir. Pero el veto de Rusia y China hizo imposible un acuerdo en la ONU.

Estas potencias temían que los kosovares, gracias al espaldarazo del Consejo, lograsen su independencia. Para Moscú y Beijing que grupos separatistas logren el aval de la ONU podría convertirse en un fatídico precedente. Recordemos que hacia 1999 los chechenios todavía estaban muy activos en Rusia y no habían renunciado a su independencia y consiguiente separación de Moscú. Además, Serbia era considerada una aliada y por un paneslavismo propio del siglo XVII Rusia debía defenderla. En China los riesgos de separatismos eran y son aún mayores. A los muy populares tibetanos podemos sumar a los uigures que habitan la provincia de Xinjiang en el extremo occidental de China. Los uigures son turcomanos y musulmanes pocos satisfechos con el dominio de Beijing. Estas dos nacionalidades deben sumarse una larga lista que, a pesar de ser aproximadamente el 10% de la población total, ocupan el 60% del territorio chino.

Frente al veto de Rusia y China, los EE UU y la UE se lanzan a frenar la masacre mediante una intensa campaña de bombardeos que consigue doblegar a Milosevic y lo sienta en la mesa de negociaciones. El resultado fue que Kosovo, no se separaría de Serbia pero, obtendría un status especial respaldados por tropas de paz.
Hacia finales del 2007 el status especial condujo al resultado que todos intuían, Kosovo declara su independencia. A pesar de que la misma todavía no es reconocida por la mayoría de los Estados, su declaración tuvo amplias repercusiones en muchos grupos separatistas en todo el globo. Pero fue, precisamente, en Georgia donde más se hizo sentir. Tanto Abjazia como Osetia afirmaron que "(…)La situación en Kosovo es un precedente. No se puede decir que Kosovo sea un caso único. Eso es doble rasero", declaró Sergei Bagapsh, presidente de Abjasia. El líder de Osetia del Sur, Eduard Kokoiti, agregó que ambas regiones tienen "más argumentos que Kosovo para que se les reconozca la independencia[7]". Anticipándose, Putin advirtió que la independencia de Kosovo habilitaría a nuevas naciones en el Cáucaso.

Desde esta perspectiva, la posible independencia de Osetia del Sur y Abjazia, puede ser entendida como un ajuste de cuentas entre las potencias.

La carta del separatismo en un Mundo Ofensivo.

Jugar la carta del separatismo es como abrir una Caja de Pandora, no se sabe donde se dará el próximo estallido. Durante el 2006/07 analistas americanos especularon con la posibilidad de jugar esta carta en Irán alentando a los kurdos. Pero aliados estadounidenses, como Turquía, se verían seriamente afectados de alentar a los kurdos. A pesar de este efecto bumerán es muy difícil que la carta del separatismo sea retirada del mazo ya que las perdidas de la misma no se distribuyen equitativamente y por lo tanto se dan ganancias relativas. EE UU difícilmente se vea afectado por esta carta, no así sus aliados como España o Turquía. En Asia, Rusia puede verse afectada pero no tanto como China. Las ganancias relativas aseguraran que la carta siga en juego. Más aún en el contexto de un mundo ofensivo.



Bibliografía
[1] Zbigniew Brezezinski “El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos.” Editorial Paidós, 1997.
[2] El Atlas II de LeMonde diplomatique “Oleoductos y conflictos étnicos en el Cáucaso Sur.”2006.
[3] Michael Klare “Guerras por los recursos. El futuro escenario del conflicto global.” Editorial Tendencias, 2003.
[4] John Galbraith “The Turbulent Frontier as a factor in british expansion.” Comparative studies in society and history, Vol 2 No. 2 (Jan 1960)

[5] Guy Chazan “El auge petrolero y de inversión transforma la economía rusa.” Wall Stret Journal, La Nación, 14 de marzo 2007.
[6] Juan Battaleme “Un mundo ofensivo: El balance ofensivo defensivo y los conflictos de Kosovo, Afganistán, Irak y Chechenia.” Tesis de FLACSO 2004.
[7] Agencia EFE “Ola de reclamos en otras regiones separatistas” Diario La Nación, 18 de febrero 2008.

viernes, 8 de agosto de 2008

El Sudeste-asiático en la agenda de la Argentina.


El proceso de globalización como contexto.

El proceso de globalización que arranca en los 80, se acelera en los 90 se consolida en la presente década. Sus principales particulares, tales como la interdependencia económica, el comercio global, el flujo de capitales, la vitalidad de las empresas multinacionales, la proliferación de Estados-Fallidos, las nuevas amenazas, la revolución en las comunicaciones, entre otras, lejos ceder se han robustecido. No hay indicios de que el proceso de globalización se detenga o disminuya su marcha. La Argentina y Sudamérica se ve sumergidas en este proceso.

Una de las tendencias que se consolidan y que analizare como clave es la interdependencia económica y el comercio global. He decidido analizarlas como una sola tendencia dado que ambas se hallan íntimamente relacionadas. El comercio genera interdependencia y la interdependencia promueve el comercio. Un ejemplo podría ser la complementariedad que se dan entre ciertas economías. Veamos el caso del NAFTA. México se beneficia por la radicación de industrias multinacionales norteamericanas y los empresarios estadounidenses y canadienses pueden volverse mas competitivos radicándose en México. La necesidad de los empresarios norteamericanos de ganar competitividad se complemento con el deseo del gobierno mexicano de atraer inversiones. La consecuencia fue un sustancial aumento del comercio regional. Fácilmente podemos apreciar que la situación se retroalimenta.

Por interdependencia económica nos referimos al concepto de Joseph Nye. El cual advierte que la dinámica económica genera un mutua dependencia entre los actores que actúan sobre ella. Esta mutua dependencia genera estímulos para que los actores tenga conductas por cooperativas y desalienta conductas potencialmente conflictivas.

Destaco y considero clave esta tendencia ya que se ha incrementado sustancialmente, tanto cualitativa como cuantitativamente.

El crecimiento cualitativo se explica por dos fenómenos interrelacionados. En primer lugar la cada vez mas compleja e intrincada red empresaria. Las compañías globales ha abandonado su tradicional forma piramidal y jerárquica para parecerse cada vez mas a una suerte de telaraña. Y en segundo lugar la transición de los altos volúmenes a los altos valores1.
La nueva red empresarial es un modelo de organización que privilegia la horizontalidad, la flexibilidad y la resolución de problemas. Este modelo se ve favorecido por las revolución de las tecnologías de la información (IT), la reducción del costo del transporte y el acceso a mano de obra ( ya sea barata o calificada). El comercio incluye servicios, asesoría, diseño, consultoría y todo una gama de negocios, que gracias a las IT, es posible coordinar la tarea de oficinas desparramadas por el globo.
A las empresas le es cada vez mas difícil generar beneficios con la producción masiva y estandarizada de grandes volúmenes, debido a entre otras razones, la competencia de empresas radicadas en países con bajos salarios, imposibilidad de levantar barreras arancelarias para proteger su mercado interno o la negación de un subsidio por parte del gobierno. Ante esta realidad, las empresas orientan su producción a satisfacer la necesidad de ciertos clientes-personalizados. De este modo pasan de los altos volúmenes a los altos valores.

El desarrollo cuantitativo lo entendemos por la expansión geográfica. En la actualidad varios países de Europa del Este, del Sudeste Asiático y otros como México están constituyéndose como partes protagónicas de la interdependencia económica y el comercio global. Ya nadie puede hablar de lo que pasa en la industria estadounidense sin hablar de su apéndice en México. Así como también no se puede explicar el crecimiento del sector de los semiconductores en Taiwán sin considerar las inversiones japonesas. Estas regiones y países tenían un rol relativo apenas hace 10 años y si nos remontamos a los 80 nadie hubiese dudado de que eran partes de la periferia económica.

Breve historia del surgimiento del Sudeste-asiático.

La fuerza de la interdependencia y el incremento del comercio global en la actualidad pueden explicarse por la integración de las dinámicas economías del Lejano Oriente + India a la economía global. El eje del comercio es el Pacifico y no el Atlántico.

Durante años fueron colonias o reinos atrasados, rurales y sin verdadero liderazgo político. A pesar de su alta población y vastos recursos naturales, vivían en la absoluta pobreza y su participación en la economía mundial era marginal.
Una vez independizados, estos países comenzarían su propia revolución industrial.

El primer ciclo de industrialización( en rigor de la verdad se trato de una re-industrialización) se produjo en Japón tras la finalización de la 2 GM que se vio revitalizado con la Guerra de Corea. El segundo ciclo se da luego de esta guerra. Fue el turno de Corea del Sur y Taiwán. Estos dos primeros ciclos fueron producto, en gran medida, de la lógica de la Guerra Fría. En este marco debemos incluir la famosa doctrina Kennan de la contención. Frente a la URSS y la Republica Popular China ( aun aliadas) los estrategas americanos comprendieron que el fortalecimiento y estabilidad de Japón y Corea del Sur era vital para los intereses estadounidenses. Ya que estos países representaban la primer línea de defensa en el segundo frente de la contienda contra la URSS. Un Japón o Corea pobres e inestables serian un suelo fértil para la propaganda comunista y propensos a un cambio de régimen que los haga girar en la orbita soviética. Los intereses de EE UU pasaban por un empowerment de sus aliados de forma tal que se constituyan en una barrera contra el avance de Moscú en la región. Washington no podía darse el lujo de abandonar la periferia oriental del continente asiático, haberla abandonado hubiese significado desprenderse del Japón como portaviones inhundible y retroceder hasta Pearl Harbor como ultimo enclave estratégico del Pacifico Norte.
La política de seguridad y la política económica se presentaban indivisibles. Un Japón rico es un aliado fuerte y por el contrario un Japón pobre podría haber sido un satélite soviético.

El tercer ciclo de industrialización se desarrolla en entre los 70 y los 80. Se localiza en el Sudeste-asiático en países como Malasia, Indonesia y las Zonas Económicas Especiales del sur de China. Se distingue de los anteriores ciclos por estar impulsado, principalmente, por los intereses económicos y no los intereses de seguridad. Se trata de un proceso gradual, en cierta medida espontáneo, mas dilatado en el tiempo y sin el deliberado empuje político que tenían los anteriores ciclos. Tampoco existió el protagonismo central de alguna potencia off-shore, como lo fue el cumplido anteriormente por los americanos. Sin embargo el rol de Japón fue y es destacable.
Esta industrialización se vio favorecida por políticas implementadas en los países centrales que apuntaban al mercado interno y de ninguna manera estaban pensadas para favorecer al Sudeste-asiático. Sin embargo, resultaron altamente beneficiosas para dicha región.

* Luego de la posguerra existió en Europa un claro consenso tanto entre los Democristianos como entre los Socialdemócratas sobre la importancia de desarrollar políticas sociales. Este consenso se materializo en distintas políticas de promoción social, de resguardo de la vejez, licencias y otros beneficios saláriales y laborales. A lo largo de unos 30 años estas políticas terminaron convirtiéndose en un ancla para la competitividad de las empresas europeas.

* La reconstrucción de Europa, como ya sabemos, fue auspiciada por el Plan Marshall. Dicho plan, entre otras claves, había decidido que la reconstrucción se apoyase en energía barata. En aquel momento el monopolio del petróleo estaba en manos de las compañías americanas sucesoras de la histórica Standar Oil. Fue así como el Departamento de Estado forzó a las compañías a ofrecer un precio bajo para los suministros con destino a Europa2. A pesar de que Europa contaba con escasas fuentes de petróleo( los yacimientos del Mar del Norte solo se explotarían hacia finales de los 70) , la matriz energética europea se constituyo en base a dicho hidrocarburo como producto de su artificialmente bajo precio.
Con el shock petrolero de 1973 Europa se vio obligada a ejecutar forzosas medidas de racionalización energética que incidieron en su economía.

*El aumento del costo de la mano de obra industrial, altamente sindicalizada, especialmente en Europa Occidental. Este fenómeno se desprendió de las políticas sociales de la posguerra las cuales se basaban en un fuerte consenso que no solo compartían los partidos sino también los sindicatos. Ya hacia finales de los 60 la inflación y la recesión señalaban las falencias de este consenso. Pero solo a comienzos de los 80 se comenzarían a realizar reformas para flexibilizar el mercado laboral y ganar competitividad. Una de las maneras de ajustar que tenían las empresas multinacionales era trasladar su producción hacia otras regiones.

Esto se complemento con la realidad de muchos de los países del Sudeste-asiático que se caracterizaban por ...

* El desarrollo de una estrategia que coordinaba los esfuerzos del sector privado y el sector publico. Tanto burócratas como empresarios buscaban maximizar el potencial de su economía mediante la aplicación de políticas a largo plazo y planificación estatal con acuerdo de las cámaras empresariales. Esta emulación por parte de los gobiernos de las empresas privadas llevadas a escala de Estado-nación se denominan Países S.A3. Y en cierta medida esta política descansaba en la idea de que no había tiempo que perder y que si Japón logro alcanzar y superar los estándares de vida de Occidente ellos también podrían lograrlo.
La idea-fuerza que hay detrás de esta estrategia es que el crecimiento económico es el objetivo político prioritario. La distribución y las políticas sociales no tendría que afectar la competitividad.

* El foco de su política económica serian las exportaciones. A diferencia del modelo latinoamericano de posguerra, basado en la sustitución de importaciones y en el incremento del mercado interno, los países del Sudeste-asiático apuntaron hacia el mercado global como forma de impulsar el crecimiento.

* Excedentarios en materia energética. Con la no menor salvedad de Corea del Sur y Japón, la mayoría de los países de la región contaban con energía. Indonesia y Malasia se convirtieron en exportadores de petróleo y gas natural.

*Mano de obra abundante. Probablemente, la gran ventaja competitiva de la región. En algunos países, como Taiwán, también era calificada. Por lo que no debe sorprender que en los 90 la isla se halla convertido en un polo de desarrollo tecnológico.

Un cuarto ciclo de industrialización la estaríamos viviendo desde los 90. Este ciclo incluiría India, Vietnam, Camboya, Tailandia y toda la región costera de China. Este ciclo se correspondería con las características del anterior pero se estaría dando un enorme salto cuantitativo.
Actualmente nadie duda de que la región es el taller del mundo y va por mas.

El impacto del Sudeste-asiático en la región.

El formidable crecimiento del continente, con mayor PBI, población y superficie nos arrastra a todos. La demanda de materias primas; energéticas, minerales y alimenticias ha generado un boom en los precios de las exportaciones de nuestra región. La mayor demanda de materias primas no debe ser entendida como una sentencia a la “ruralización de la economía” sino como una base que genere las inversiones para saltar hacia productos de mayor valor agregado.

Algunos analistas afirman que los altos precios llegaron para quedarse debido a una serie de cambios estructurales...
El crecimiento industrial del Sudeste-asiático + India esta lejos de llegar a su techo. Distintos indicadores nos lo pueden confirmar, su ingreso per capita, sigue siendo relativamente bajos y su consumo de energía per capita también lo es. Tampoco se han detenido el aluvión de inversiones y la radicación de compañías.

Sus recursos mineros ( incluidos el petróleo) están llegando a su techo. Hasta 1992 China exportaba petróleo, en 1993 paso a ser un importador neto. Apenas diez años mas tarde el gigante asiático se convirtió en el segundo importador y consumidor mundial solo detrás de los EE UU. Ningún país del Sudeste-asiático + India tienen reservas sustanciales de crudo. Y esta situación se repite en una larga lista de minerales.

En referencia al sector alimenticio, basta decir que la producción agrícola crece pero nunca como para saldar las aún más crecientes demandas de la población. China cuenta con apenas el 10% de superficie cultivable y esta situación se repite en muchos países. Son más que escasas las tierras cultivables dedicadas a los cereales, mas allá del arroz. Tampoco ayuda el clima tropical y semi-tropical que imperan en el Sudeste-asiático. Todas estas características definen a los países de la región como un neto importador de alimentos y productos agropecuarios. Otro dato más a tener en cuenta es que “…los países que crecen aceleradamente desde un punto de partida de extrema pobreza, lo primero que hacen es aumentar la demanda de alimentos, tanto en el aspecto cuantitativo como cualitativo: pasan de los granos a la búsqueda de proteínas, del arroz a la carne y de las carnes blancas a las carnes rojas.”4

El caso de la Republica Popular China.

Dado la magnitud del gigante asiático creo conveniente estudiar su caso. Brevemente explicare sus intereses en Sudamérica.

La lista de intereses chinos en la región abarca distintas áreas. Beijing entiende que su política comercial no puede estar desligada de sus política exterior y política de defensa. En definitiva la política comercial es entendida y desarrollada desde el prisma de los asuntos estratégicos. En este sentido Sudamérica representa una plaza fuerte para la pretendida multipolaridad que desea y promueve Beijing. Este valor viene dado por los siguientes hechos y diagnósticos...
1. La región cuenta con un considerable numero de votos en la Asamblea de las Naciones Unidas y otros organismos supranacionales. Votos que son deseados para distintos propósitos, como por ejemplo aislara la republica de Taiwán.
2. La región ha sido tradicionalmente el patio de atrás del actor hegemónico, sin embargo, hoy se encuentra relegada.
3. La región es un formidable proveedor de commodities. Destacándose los sectores mineros (como el cobre en Chile) energético (el petróleo venezolano) y agro-alimentario ( la soja argentina). En el caso de los productos agro-alimentarios provenientes de clima templado Beijing se provee mayoritariamente de los EE UU y Australia. Este dependencia es vista por Beijing como una vulnerabilidad estratégica y en función de esto promueve la diversificación de sus importadores. Es aquí donde el prisma estratégico afecta la política comercial en beneficio de nuestra producción.
4. Búsqueda de konw-how tecnológico y productivo en distintas áreas. En el caso de la Argentina se buscan conocimientos en métodos de siembra directa y biotecnología aplicada a semillas. En Brasil se buscan técnicas de exploración y explotación de petróleo en aguas profundas. En Venezuela investigan conjuntamente el procesamiento del crudo pesado. También hay cooperación científico tecnológica en áreas de la industria aeroespacial, satelital, nuclear, desarrollo de sofware. Destacándose el proyecto Sino-Brasileño del satélite de investigación terrestre (CBERS) Esta seria un tecnología de uso militar.

Si bien en los últimos años el incremento del comercio bilateral fue cuantioso, existen una serie de atenuantes. Ambos son abundantes en recursos naturales y en productos manufacturados de bajo valor, esta equivalencia podría afectar en el futuro la complementariedad económica.
Ambos son escasos en tecnologías de punta y capitales. En este sentido ambos compiten por la radicación de empresas tecnológicas y por las inversiones extranjeras.
La distancia geográfica y cultural tampoco juega a favor.

En síntesis, debemos afirmar que nuestra política de inserción comercial no solo debe tener en cuenta los intereses comerciales chinos sino también sus intereses de política exterior y de defensa.

Una política pensada hacia el Sudeste-asiático.

Lamentablemente el aumento del precio de las materias primas no repercutió en un covalente aumento de los las exportaciones. En gran medida por la incapacidad de los países de nuestra región de promover un política pro-exportación. Salvo excepciones como Chile, los países de nuestra región mantienen economías cerradas, “sustitutivas” de importaciones y con una participación decreciente en el comercio mundial.
El país debe formular claras y activas políticas de exportación y sostenerlas como políticas de Estado, de modo que no se vean afectadas por los cambios de gobierno. También debe aliviar las retenciones e impuestos internos que le restan competitividad.
En relación al Sudeste-asiático la Argentina y Sudamérica deben tener presente que...
La competencia en productos manufacturados en los cuales el salario determina el costo del producto no será viable en el largo plazo.
Entendiendo esto debemos transitar de los altos volúmenes a los altos valores. Es decir, competir con calidad y no precio. El descubrimiento de nichos de mercado y la personificación del cliente son herramientas a concretar para realizar la transición. Un nicho de mercado le permitirá a las exportaciones crecer y ganar escala. Por ejemplo, es imposible que se masifiquen los vinos argentinos en toda China. Pero si es viable insertarse en hoteles y restaurants de categoría. Este pequeño nicho si puede ser abastecido por nuestra industria y puede servir de base para futuras exportación. La personificación del cliente tiene que ver con crear un producto a medida del consumidor. Un ejemplo podría ser la transformación de la industria siderúrgica “...la mayor rentabilidad y el mas rápido desarrollo de las empresas siderúrgicas ya no depende de las enormes plantas integradas por mas de 5000 empleados que producen barras de acero en gran escala, sino de acero destinado a ciertos usos: aceros resistentes a la corrosión ( galvanizados o electro-galvanizados) producidos para ciertos automóviles, camiones y artefactos del hogar; acero pulverizado que puede ser compactado y fraguado para la fabricación de componentes extra-livianos...”5

Paradójicamente el grado de interdependencia de Sudamérica con el mundo es bajo en lo referente a los beneficios pero es alto en referencia a los costos. Es decir, los beneficios que se dan en inversiones, incremento del comercio y acceso a mejores tecnologías son bajos. Y en cambio, las posibilidades de verse perjudicados por acontecimientos como una devaluación de un país vecino o una crisis foránea como la asiática de 1998 son altos y además se ven reforzados por la vulnerabilidad propia de las economías en desarrollo, la irresponsable gestión del gasto publico de algunos gobiernos6y la falta de planificación a largo plazo. También debemos recordar la irrelevancia estratégica de nuestra región para el actor hegemónico, quien tiene su foco en Medio Oriente.

En síntesis, Latinoamérica percibe( justificadamente o no) las amenazas (reales o potenciales) de la interdependencia y el comercio global y se excluye del juego. Pero al mismo tiempo esta rechazando las oportunidades y sus fortalezas quedan a la defensiva, mientras que sus debilidades se mantienen constantes.
La Argentina y la región deben alentar sus capacidades exportadoras y enfocarse en la región del Sudeste-asiático. Principalmente por 2 motivos.
· Los países desarrollados no se muestran dispuestos a reducir sus subsidios, ni barreras arancelarias, ni para-arancelarias en el sector agropecuario.
· El Sudeste-asiático ha demostrado que su demanda de materias primas y manufacturas no ha dejado de crecer y continuara creciendo.

Conclusiones

Las grandes oportunidades en el siglo XXI provendrán del Sudeste-asiático. La tríada del capitalismo tiene poco interés y poco que ofrecer a la región.

Es imposible reconstruir la sociedad comercial con Europa que tan beneficiosa fue entre 1880 y 1930. Si la Política Agrícola Común ( que actualmente insume cerca de un tercio del presupuesto de la Unión Europea) continua existirán poderosos lobbys que actúen contra las exportaciones argentinas y sudamericanas. Desarticular o reducir dicha política es muy difícil políticamente dado que deben lidiar con cientos de granjeros y sus aliados políticos.
Tampoco es posible lograr una integración comercial con los EE UU como la que tiene México. Este país presenta una serie de particularidades que no se repiten en el Cono Sur. La proximidad geográfica, complementariedad agropecuaria, integración energética y razones geopolíticas. Además, como mencionábamos mas arriba, tampoco existe un voluntad política por parte de Washington de darle prioridad a la región.
Solo queda la economía japonesa, pero la integración con esta presenta serias dificultades. En primer lugar, Tokio también subsidia y protege a su sector agrícola en mayor medida que los europeos. Y en segundo lugar, a pesar de seguir siendo el segundo PBI del globo, la economía japonesa a perdido la vitalidad y las expectativas que se depositaban en ella en los 80. De esta forma debemos visualizar al Sudeste-asiático como un aliado comercial con enormes potencialidades.






1 Robert Reich, “El trabajo de la Naciones”.Editorial Vergara 1993.
2 Anthony Sampson “Las siete hermanas: las grandes compañías y el mundo que han creado.” 1975 Grijalbo.
3 Daniel Yergin y Joseph Stanislaw “Lideres y pioneros de la globalización.” 1999, Vergara
4 Jorge Castro, “La tercera revolución”, editorial Catálogos, 1998
5 Robert Reich “El trabajo de las naciones”. Pagina 88.
6 El caso paradigmático de la actualidad es Venezuela. El país obtiene jugosos beneficios dado el alto precio del barril de crudo. Sin embargo, de un superávit del 1,7% del PBI en el 2005 se pasara a 1,7% de déficit en el corriente año y a 3,0% proyectado para el 2007.

viernes, 25 de julio de 2008

La llegada de China a la OMC: una oportunidad para la Argentina.

A finales de 1978 asumiría Deng Xiaoping y comenzaría un ciclo de políticas tendientes a descentralizar y abrir la economía que se conocerían bajo el titulo de la Reforma. El primer gran cambio fue una reforma agraria que le devuelve, pero no privatiza, la tierra a los campesinos, les dice “enriquézcanse”y les permite comercializar el excedente. Lo que conduce a un explosivo aumento de la producción agrícola y simultáneamente alivia considerablemente la presión social. Para dar una idea basta decir que en 1978 solo el 8% de la producción agrícola se vendía en mercados abiertos en 1990 se paso a un 80%[1].
Su otro gran cambio fue la creación de Zonas Económicas Especiales (ZEE) en las provincias costeras de Guangdong (frente a Hong Kong) y en Fujian (frente a Taiwán). Estas zonas se aplicaron una amplia batería de políticas aperturistas, como la autorización a constituir empresas mixtas y privadas, permitir la entrada de inversión extranjera e incentivos fiscales. También tenían una amplia autonomía en materia económica. Estas empresas se especializaron en la producción de MOI para la exportación, aprovechando la abundante y económica mano de obra local. Estas provincias resultaron un imán para las inversiones extranjeras[2]. En cierta forma las ZEE constituyeron un macro experimento de liberalización “controlada” y gradual cuyos muy positivos resultados impulsaron a la dirigencia china a llevar las políticas de las ZEE al plano nacional[3].

En los 90 Beijing prosiguió su política de liberalización controlada y gradual entendiendo que su estrategia de inserción en el mundo a través de la exportación de MOI era su mejor opción ya que descansaba en el bajo costo de su mano de obra. Esta estrategia también le permitía a China ingresar en el comercio intra-industrial. Efectivamente, el crecimiento del sector industrial estuvo estrechamente ligado a inversiones provenientes de las economías avanzadas así como también, estas últimas constituían el destino de su exportaciones. Las empresas chinas se encadenaban con sus contrapartes americanas y europeas, aportando el trabajo intesivo. Clave para la inserción de China en el mundo es la inversión extranjera directa (IED). Actualmente, es el segundo receptor de IED con U$S 59 000 millones aprox. Estas inversiones son el núcleo duro del acelerado crecimiento comercial que colocan a China como el tercer gran exportador.
El crecimiento económico condujo a elevados salarios en las provincias costeras que se beneficiaban del comercio. Sin embargo, las provincias del centro y oeste, mayoritariamente rurales, quedaron relegadas de este crecimiento.

La Reforma condujo a lo que Razeen Sally[4], denomina la triple transformación:
De una economía rural a una economía urbana basada en la industria y en los servicios[5].
De una economía relativamente cerrada a una abierta. El comercio internacional como porcentaje del PBI aumento de 5 a 50 entre 1970 y 2000.
De una economía planificada a una economía creciente participación de las empresas privadas.

La estrategia de inserción explica los compromisos asumidos tras su ingreso en la OMC en el 2001. Según Razeen Sally, para Beijing el ingreso en la OMC, como para cualquier otro país en desarrollo, significa comprometerse a un mecanismo de lock in que garantice las reformas así como también les otorgue credibilidad[6]. “Esta combinación de liberalismo, transparencia y la ley de las reglas actúan como un poderoso señalamiento que la política es más creíble, y el ambiente de negocios es más estable, previsible y bienvenido[7]”.

Para analizar el perfil comercial de China podemos examinar sus preferencias en la Ronda de Doha.
MOI: Intereses ofensivos
Su mayor preocupación consiste en lograr mayor acceso a sus MOI tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo.
Agricultura: Intereses mixtos
Teme por su producción subsidiada de algodón pero también milita en el G-20.
Servicios: Intereses defensivos
Tiene pocos intereses de exportación y renuencia política para asumir compromisos en el GATS.
Anti Dumping: Es el país más demandado
Su principal preocupación pasa por los países que no lo nombraron “economía de mercado” como EE UU y UE.
Tratamiento Diferencial : Posición ambigua
Por un lado sostiene su derecho a ser beneficiario del trato diferencial, pero también afirma que este tipo de privilegios son contraproducentes.

En este cuadro podemos ver que China tiene bastos intereses, en ocasiones contradictorios y no es un actor monolítico. También podemos apreciar que su economía no es competitiva en todos los sectores.

Una de las consecuencias del acelerado crecimiento de las economías del Asia-pacifico + India ha sido un boom en los precios de las materias primas, principalmente de aquellas ligadas a la expansión industrial como el petróleo, gas natural, cobre, metales ferrosos, alimentos, granos, etc. Por ejemplo, el barril de petróleo paso de unos U$S 20 en el 1999 a un pico de U$S 70 en el 2006. Seguramente esta tendencia se incrementará debido a que“…los países que crecen aceleradamente desde un punto de partida de extrema pobreza, lo primero que hacen es aumentar la demanda de alimentos, tanto en el aspecto cuantitativo como cualitativo: pasan de los granos a la búsqueda de proteínas, del arroz a la carne y de las carnes blancas a las carnes rojas[8].”
En este sentido, las crecientes exportaciones de harinas y aceites de soja de la Argentina hacia el gigante asiático se explican por esta gran aspiradora que se esta convirtiendo China. Es asignatura pendiente lograr introducir mayor valor agregado en dichas exportaciones, como lo esta haciendo Chile y Brasil.

Como desconociendo esta realidad, el Ejecutivo argentino restringió en el 2007 importaciones de China, acusadas de practicas desleales. Curiosamente esta medida coincide con un nuevo giro en la balanza comercial bilateral que indica que para el corriente año quedará en rojo para los argentinos cerrando un largo ciclo de superávit que caracterizo las relaciones comerciales sino-argentinas[9]. La medida es absurda, ya que el déficit en la balanza comercial fue en gran medida motivado por la misma política de incentivo a la demanda que promueve el Ejecutivo y también es cortoplazista debido a que levantar barreras comerciales no soluciona los problemas de competitividad ni tampoco incentiva un incremento en las exportaciones que son la mejor forma de corregir los déficit de la balanza.
Frente a la gran demanda de alimentos, la Argentina debería tener una visión estratégica de largo plazo y entender al Sudeste-asiático como un gran cliente y proveedor de MOI a bajo costo. Deberíamos profundizar los intercambios comerciales y no restringirlos en favor de un puñado de empresarios rentísticos.


[1] Daniel Yergin y Joseph Stanislaw, “Pioneros y lideres de la globalización”, Javier Vergara, 1998.
[2] Ídem
[3] Keniche Ohmae, “El fin del Estado-nacion”, Andrés Bello, 1997.
[4] Razeen Sally “Enter the Dragon. China’s trade policies and its integration into the world economy”
[5] No obstante, los campesinos todavía constituyen la mayoría de la población ,constituyéndose en alrededor de 800 millones.
[6] Sin embargo, recordemos que el régimen es dictatorial, las políticas las dicta el Partido Comunista, no existe ninguna oposición formal y no existe ninguna posibilidad de alternancia política. Entonces lock in ¿con respecto a que? Creo más valida la segunda explicación que ofrece la investigadora la cual afirma que, la membresía le permite a China acceso no discriminatorio a sus exportaciones, trato de Nación Más Favorecida y la posibilidad de sentarse a la mesa de negociación.
[7] Razeen Sally “Enter the Dragon. China’s trade policies and its integration into the world economy”

[8] Jorge Castro, “La tercera revolución”, editorial Catálogos, 1998

[9] Oliver Galak “De gigante amigo a gran peligro chino” Diario La Nación 26 de Agosto 2007.

martes, 8 de julio de 2008

Implicancias estratégicas del rescate de Ingrid Betancourt.

Mucha tinta se va a derramar sobre este cinematográfico rescate. Desde el costado humano y psicológico hasta las especulaciones sobre si Ingrid se presentará o no como presidente. En el siguiente artículo analizare las implicancias estratégicas del rescate que básicamente pueden dividirse en dos líneas. La primera es lo que denomino el triunfo de la vía militar como herramienta de política y en segundo lugar, pero probablemente más importante, son las implicancias que tiene el triunfo de la vía militar en Colombia sobre el equilibrio de poder en Sudamérica.

El triunfo de la vía militar.

La guerra con las FARC lleva 4 décadas y como bien lo explicó Ingrid, hasta el gobierno de Uribe se alternaron sucesivamente gobiernos que optaban por la vía negociadora y gobiernos que optaban por la vía militar. El resultado fue que nunca se terminaba de liquidar a la guerrilla.

El escenario comenzó a cambiar en 1999/2000 con el estrechamiento de las relaciones Bogota-Washington y el formidable incremento de la ayuda militar en el marco del Plan Colombia. Esta alianza se fortaleció con 2 hechos: uno exógeno, los atentados del 11-S y otro endógeno: la llegada al poder de Uribe en Colombia.

Luego del 11-S, desde el Departamento de Estado se enmarco a las FARC como una agrupación terrorista y desde el Pentágono se procedió a incrementar la ayuda militar convirtiendo a Colombia en el 3° o 4° país receptor de la misma, solo por de bajo de Israel, Egipto y Arabia Saudita. Financiaron la compra de armamento, equipos, helicópteros y tecnologías de combate pero lo más importante fue su contribución al Know-how del Ejército colombiano. Gracias a unos 70 hombres de las Fuerzas Especiales del Ejército de los EE UU (SF) el Ejercito colombiano adquirió vitales conocimientos en combate Contra-Guerrilla, guerra en la selva, tácticas de infiltración y no menos importante, como ganarse a la población local de forma tal que esta aporte información y no proteja a la guerrilla. Los americanos aprendieron esto en escenarios similares como Vietnam y el Salvador y evidentemente su experiencia les fue útil a los colombianos.

Luego de años de duro trabajo, el Ejército colombiano, se convirtió en una muy precisa herramienta de política. Uribe pudo atreverse a una muy arriesgada misión ya que sabía que contaba con una óptima herramienta y pudo dejar de lado la vía negociadora casi por completo. Solo accedió a esta alternativa por presión de los familiares de los secuestrados o por los países vecinos, especialmente Venezuela. Sin embargo, Uribe apostaba de lleno a la vía militar, sabía que cada día que pasaba su Ejército incrementaba sus capacidades mientras que la guerrilla se debilitaba más.

La férrea voluntad de Uribe de apoyar la vía militar tuvo su antecedente en marzo de este año, cuando una incursión del Ejército colombiano en territorio de Ecuador, dio muerte al número 2 de las FARC: Raúl Reyes.

En conclusión, podemos afirmar que Colombia tiene plena confianza de su instrumento militar. Esta, probablemente, “tiente” a Bogota (aún sin Uribe al poder) a recurrir con más frecuencia a las FFAA.

Hacia un nuevo equilibrio de poder en Sudamérica.

La lectura que las naciones sudamericanas van a realizar es la siguiente: Si Bogota tiene la capacidad y la voluntad de ejercer su herramienta militar y esta además es exitosa entonces estamos frente a un nuevo equilibrio de poder. Y como todo desbalance, este también producirá una reacción en sus vecinos (en primer lugar Caracas / Quito y en menor medida Brasilia para quienes este desbalance no pasara desapercibido).
Es imposible predecir con exactitud como reaccionarán las unidades políticas ante este nuevo equilibrio, sin embargo, podríamos anticipar una aceleración de la carrera armamentista que viene experimentando la región desde el 2003-04. Muy probablemente encabezada por Venezuela.
Una segunda implicancia será, muy posiblemente, una mayor prontitud de Brasil para materializar el Consejo de Defensa Sudamericano. Esta iniciativa podría contener y amortiguar una posible escalada de la tensión entre Colombia y Venezuela. Simultáneamente podría demostrar un claro liderazgo de Brasil en materia de seguridad que le sirviese para su postulación como miembro permanente al Consejo de Seguridad de la ONU.

En conclusión, un nuevo equilibrio de poder esta amaneciendo en Sudamérica. Colombia se muestra más asertiva y segura de si misma. Venezuela buscara incrementar su capacidad militar pero queda con signos de interrogación como definirá su relación con su vecino y con las FARC. Por último, podemos afirmar que Brasil, la verdadera potencia regional, buscara ganar protagonismo impulsando foros como el Consejo de Defensa. Ante esta iniciativa surgen dos incógnitas. En primer lugar ¿Serán efectivos los mecanismos de Seguridad Cooperativa? Y en segundo lugar, si los mismos se muestran insuficientes y aumenta la tensión Brasil se transformara en un potencia regional pero limitada al ámbito económico y su postulación para el Consejo podría verse masillada por no poder haber podido contener a las partes en pugna.

viernes, 4 de julio de 2008

"Tenían remeras del Che Guevara"

Con esta simple expresión, se refirió a quienes ella creía que eran sus captores. Pero esta frase, dice mucho, mucho más que una simple descripción. Es una declaración política y es también un formidable desenmascaramiento y desmitificación de la figura de Ernesto Guevara. Desmitificación que es políticamente arriesgada y cara, ya que poca gente se atreve a hablar mal del verdugo de la Revolución Cubana, pero filosóficamente y conceptualmente necesaria para dar una visión más real de lo que en realidad fue.
Me gustaría ver al mediático pero poco académico Felipe Pigna desmitificando la figura del Che como supuestamente lo hizo con otros próceres argentinos. Apostaría a que seguramente relativizara su rol de verdugo aludiendo a alguna cómoda analogía histórica. Afirmaría cínicamente que toda revolución se funda en la sangre y no tendrá problemas en comparar su rol con el de Robespierre en la revolución francesa o con Moreno en nuestra revolución de Mayo.

Sin embargo, tengo fe que a partir de ahora, gracias a las declaraciones de Ingrid Betancourt, se reavivara un justo y merecido debate sobre como ponderar a la figura de Ernesto Guevara.